Son tiempos de nuevo, donde todos van a joder con fin de año, donde muchos se van a deprimir y los que quedamos vamos a putear por las fiestas. El año pasado a esta altura ya había querido gente equivocada, ya me habían dolido naturalmente todos los dolores, ya me había propuesto no pifiarle más a la vida.
Veo gente ir y venir y es la misma gente que la sigue peleando, como yo.
Me pregunto si no se cansan… Mi abuela decía: “si te reís mucho mañana vas a llorar”. Eran otros tiempos. No existía la pepa y se lloraba menos. En mi familia las mujeres lloran poco, o yo nunca estaba.
Una raza de mujeres fuertes y probablemente licenciadas en esconder lágrimas bajo la alfombra. Señoras siempre muy respetadas, otras épocas, menos tecno más sangre en vena.
Cuando sos “grande” los años se te pasan mas rápido y, en un punto, ya ni te haces eco de en que año fue tal cosa y las cosas siguen pasando sin reparar en nosotros.
Si es tiempo de otras energías me pregunto: ¿cuándo empezamos a sanar de manera tal que las reacciones no nos superen la esencia? Decimos una cosa y nuestra actitud es permanentemente contraria, tenemos el don de sentirnos atacados ofendidos y de saltarle al cuello al otro hasta verlo desangrarse. Nos sentimos cada vez más expuestos y sin embargo más solos. Dejamos de confiar, nos permitimos dudar y prejuzgar y hasta herir antes que salir heridos.
Si nos cuidan en cambio somos seres de defensiva, desconfiamos, miramos raro no entendemos rechazamos… todo dado vuelta, todo al revés.
Somos gente rara, gente muy sola, gente muy herida, ustedes digan lo que quieran.
Se nos ve el alma a todos.
No hago balances de fin de año por que mis años tienen otros tiempos. Mi año tuvo lo que tienen que tener los años; las corridas, las decepciones, las alegrías, los cuelgues, la dosis de amor, la de drama y la música que siempre exorciza, no sé que más esperaban, ustedes siguen ahí y sus vecinos también.
Lo que ayer nos dolió ya sanó y hoy nos duelen otros intentos, basta dejar el mp3 en casa para notar que en todos los cielos hay dolor.
Siempre apunto a abrir más el alma y a poder ser y a veces sólo me parece ver que nos ocupa mas juzgar la forma en la que recibimos, en vez del hecho en sí mismo.
De aquellas mujeres de las que hablaba, hoy solo veo disfrute, al menos las ganas de obtenerlo y a la larga me parece que de eso se trata la vida y todos los balances dan igual.
Res non verba.
Ahora sí, ¿dale que puteamos por las bolitas del puto árbol?
Cauak.

Mujer, que lindo es como atraviesas con palabras y llegas del otro lado.
ResponderEliminarMujer, que lindo es leerte, dejas el alma entrelíneas y es un disfrute poder admirarla.
Mujer, simple y sencilla, cuentas las cosas con tu magia innata.
Gracias Mujer por compartir tu esencia en gotitas de letras...
Nada mas lindo que las decoraciones navideñas invadiendonos por todos lados (?) NOT
ResponderEliminarYo espero que este año Papa Noel se acuerde de mi, y no precisamente para tirar del trineo!...
Pero tambien un libro me dijo que en la vida no hay que esperar sino aprender a aceptar!!!
La resignacion jamas, vivir de lo simple como de la musica que nos acarica el alma ESO SI...
Es lindo leer a alguien que sigue mostrando su alma, aunque ya de por si SE NOS VE A TODOS!!!
ME EN CAN TO
Decile NO al pan dulce, vayamosnos a Mexico (?)...
Gracias al Universo aun leo esencias!!!
Su bello terxto me deja la idea de que todos somos individualmente inceptables,pero en estos tiempos, eso es lo que nos une. Bichos de ciudad, parajes, pueblos o lagunas; no importa, a ese algo que se llama vivir nos aferramos, y será por eso, tal vez, que la luchamos siempre.
ResponderEliminarOtra cosa que me atrapó, la posibilidad de construir Universos Musicales, maravillosa idea.
Es gusto leerla, ya lo sabe.
Leerte es una bocanada de oxígeno y un dolorcito en el pecho.
ResponderEliminarJuguemos sin moldes acartonados, con dolores y alegrías.
Empatemos Caro, ganamos las dos.
Un beso.
Ojalá haya millones de noviembres más sin balances y cada vez con menos lágrimas. Me encantó lo que escribiste y te diría que es tan pero tan exacto que parece un espejo de lo que nos pasa a casa uno de los que somos mayores.
ResponderEliminarAunque yo ya no puteo con las bolitas del árbol... me río cuando se caen y temino haciéndole un pase de gol a mi hijo.
Un beso gigante y gracias por invitarme a leer
quien dicta la temporada de balances?
ResponderEliminarxq hacerlos año a año?
si no hay un tiempo para ser feliz y uno para estar triste, sino una interminable concatenacion de momentos
nos hace falta a todos, cada tanto, baldearnos el corazon
a ver si nos queda mas limpito y permeable a la gente buena que nos quiere
siempre es bueno leerte, admiro y envidio tu capacidad de abrirte a la gente
Re re lindo.Concido en un gran porcentaje de lo que ponés y es verdad eso, todo es cíclico, pero eso no impide que caigamos una y otra, y otra y otra vez..
ResponderEliminarBeso enorme!
Andre (Random)